Los 2 pilares que hacen poderoso el coaching como herramienta.

El coaching basa casi toda su dinámica de trabajo en dos pilares: ESCUCHA Y ACCIÓN.

ESCUCHA. Y lo ponemos con mayúsculas conscientes de lo que significa. La escucha no de las palabras sino del subconsciente, de esa parte que realmente rige nuestras vidas mientras nuestro cerebro nos tiene entretenidos con otras cosas.

Frases como por ejemplo…!!!

” no me suena bien” que aparentemente solo dice eso, simplemente que no te acaba de gustar lo que te dicen o que no te convence lo que te proponen, es realmente mucho más, para un COACH, y lo ponemos con mayúsculas también con conocimiento de causa, un COACH que se ha formado en PNL y que ha practicado la ESCUCHA con mayúsculas percibe además que su cliente probablemente sea auditivo y además conoce de inmediato como hablarle para que pase a la acción. No le hables de hacer, háblale por ejemplo de subir el volumen en su decisión, o de resonar con una idea…!!!! Además sabe que una persona auditiva es por lo general más reflexiva en sus respuestas por lo que deberá darle aun más tiempo de silencio que a un cliente normal

Gestos como por ejemplo pasar de una posición corporal abierta a una cerrada…!!!

Nos indica claramente que hemos dado con algo, que en la pregunta que hemos hecho o en la afirmación que ha salido de la boca de nuestro cliente hay algo realmente valioso y que le hace sentir vulnerable, pero claro para percibir esto no solo se necesita teoría sino PRACTICA, PRACTICA Y MÁS PRÁCTICA…!!!

ACCIÓN: El paso a la acción del cliente es la prueba definitiva de que el proceso de coaching está funcionando. El paso a la acción es fácil de generar para alguien que conoce las palabras motivacionales adecuadas, y esas, por desgracia, están a la orden del día en miles de videos, artículos, libros y cursos express de autoayuda. La diferencia con el paso a la ACCIÓN que genera un proceso de coaching de calidad es que genera un cambio por fases:

1.- Toma de conciencia y cambio de perspectiva en la situación actual.  Aquí aparentemente no ha cambiado ninguna circunstancia y sin embargo ha cambiado la más importante de todas, el punto de vista que permitirá al cliente explorar otras opciones y sobre todo la aceptación de la RESPONSABILIDAD sobre esas circunstancias. Algunos clientes simplemente con este cambio finalizan su proceso, digerir esto no es fácil muchas veces y la gran mayoría de ellas supone un trabajo personal e intimo tan profundo que puede llevar meses. Este trabajo, si el COACH ha acompañado bien a su cliente, este, podrá realizarlo de manera totalmente autónoma e independiente.

2.-Toma de decisiones y planificación.  Ya nos has oído hablar mil veces de lo que pensamos sobre la manida ” zona de confort ” y sobre los profesionales de ARROJAN literalmente a sus clientes fuera de esa “zona de confort”. Evidentemente tomar decisiones no es nunca comido, por lo que salir de la zona de confort no siempre supone dejar tu trabajo, a tu familia, vender tu “Ferrari” e irte a un templo budista en medio del Himalaya, hay veces que es tan sencillo como empezar a conocerte y reconocerte para poder cambiar de acción en tu día a día. Pero si además de esto, tu eres de los que necesitas un cambio más radical y entre otras cosas quieres dejar tu trabajo, tu ciudad, cambiar de aires, vender tu “Ferrari” e irte a un templo budista en medio del Himalaya lo único que ha de hacer un buen COACH es asegurarse de que has explorado: TODAS LAS OPCIONES, TODAS LAS CONSECUENCIAS, TODOS LOS RECURSOS NECESARIOS, TODAS LAS CARENCIAS Y TE HAS COMPROMETIDO Y RESPONSABILIZADO DE CADA UNA DE ELLAS.

3. Hoja de ruta y tiempos claramente definidos.  Y ahora si que sí, ya estas preparado para empezar a caminar tu nuevo camino.

 

En COACHING sabemos que este proceso es lento, maravilloso y lleno de retos y sbemos que tenemos una gran responsabilidad ya que nuestros clientes han de hacer la mayor parte del camino solos por lo que nuestra función y nuestro foco ha de estar puesto sí o sí en que lo hagan lo mejor equipados que puedan, que caminen de manera autónoma, es por esto que un proceso de coaching no debería durar más de 6-8 sesiones.

El coaching es una disciplina maravillosa para quien la recibe y para quien la ejerce.


Nuestros alumnos y clientes te dan su testimonio:

“Valorar lo que de verdad importa y conocer en ti y en los demás muchas actitudes y maneras de actuar que hasta ahora no me había parado a pensar. Buscar lo mejor de las cosas y sobre todo no sufrir por aquello que no depende de ti, aprender a ser feliz con lo que tenemos y a no juzgar nada porque no somos nadie para ello.

Y en la parte profesional: apoyar a los empleados y hacerlos crecer con todo lo bueno que tienen, consiguiendo objetivos y metas para desarrollarse en su carrera profesional y personal”

María Ramos

Técnico  del departamento de RRHH de Quesos Entrepinares

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